Este era el fin de semana marcado en el calendario de Las Jurracas Meloneras para dar buena cuenta de unos capones que amablemente nos cedió Manolo Carmona. El viernes hicimos de buenos compradores y nos fuimos a Carrefour no sin antes hacer la lista de la compra en La Cerca.
Aquí se separó la partida, unos a comprar y otros a sacrificar y pelar capones.
Garciviva se dio cuenta que para sacar dinero de un cajero primero hay que depositarlo en el banco.
Como la comida ya estaba clara la compra sólo se compuso de botellas y latas varias. Ahhhh y un bote de aceitunas, más que nada para que no nos llamase borrachos la cajera. Por Dios si nosotros somos deportistas.
Nos dirigimos a la nave donde se había producido el caponicidio. Juanma cometió tres gallicinatos y Don Manuel uno.
Allí dejamos a los criminales pelando a sus víctimas. Eso es ensañamiento. Nuestras retinas sin mácula no podían soportar semejante atrocidad.
Y llegó el día D y la hora H. Poco a poco nos fuimos juntando en la nave de Jose mientras Juanma hacía las veces de Arguiñano con los capones. Juanma, ¡¡¡¡¡ que buenísimos estaban !!!!.
Mientras esperábamos corrían las cervecitas, los rioja y Ribera del Duero, todo con una buena chimenea para darnos el calor exterior para igualar el interior. Las Husqvarnas de Jose y Lolo nos daban la espalda, yo creo que con más miedo que vergüenza no vaya a ser que los indocumentados que estaban adorando al dios Baco les diera por hacerles guiños.
Y dimos buena cuenta de los capones antes de pasar al vaso largo. Pocos huesos con carne quedaron y las barras de pan navegaban por la salsa de los plumíferos.
De aquí y hasta el final de la noche me vais a permitir que no haga ningún comentario. Se que muchas veces he hecho de cabrón contando nuestras peripecias, caídas y anécdotas pero lo de la noche del sábado no puedo. Mi moral y las enseñanzas de los curas que han intentado a lo largo de mi infancia y juventud hacer de mi un hombre recto, me impiden narrar lo que allí ocurrió. Así que eso quedará para nuestra memoria y algún video que otro jejeje. Si he de decir que nos reímos muchísimo, bebimos en la misma proporción y fue genial ver esas fotos ochenteras de Montesas, Bultacos y Djebel. Volver a ver a “Rusio” y sobre todo a Papa Ramón que seguro se estaba riendo con nosotros allá donde se encuentre.
El domingo quedamos. Si, si, quedamos. El cuerpo no era el más indicado para hacer enduro pero aún así nos fuimos a Medellín. Eso si, no todos los que juraron y perjuraron que irían estuvieron. Hemos puesto falta a el “Bucha” y a “Cochoño”. En su descargo decir que el gordo tenía evento al ser el cumpleaños de su mujer. ¡Felicidades Belén!. Y Cienfu….. bueno lo de Cienfu también se perdona, tenía alcohol en la sangre para catorce resacas.
Nuevo Jurraco en la partida Marcos, Pedro y el chaval de Yelbes se nos unieron a Ricardo, Garci, Juanma, Cristo y yo ha calzarnos unas galletitas en la Veguilla y en las subidas y bajadas a Quinto Cecilio. El terreno blando y con problemas al pasar por el barro “bermejo” arcilloso. Los tacos desaparecían bajo la capa de arcilla que se iba acumulando en ellos. Pedro, Ricardo, Cristo y yo vimos las hormiguitas de cerca.
Ahhh y mi regalo de Papa Noel de mis hijos. Que equipación más bonita, una XCTING.
Más gas, más triples, más juerga. Carpe Diem hermanos
















